Ostrario : La Hora Muerta (Road to Syd)

sábado, 19 de julio de 2008

LA CAVERNA DE PLATON EN LA MODERNIDAD


Ha pasado considerable tiempo desde que Platón narró la alegoría de la caverna para explicar el estado de la humanidad y el papel de la filosofía dentro de la sociedad. Pero al leerlo hoy en día es muy evidente imaginar a nuestra sociedad actual todavía compartiendo la caverna con los prisioneros de la metáfora de Platón. Talvez ya no es el fuego lo que provoca la ilusión, sino la televisión y el ideal de status social que influye del idealismo mercantilista.


Los hombres en su ignorancia están atados a las cadenas de la caverna, con el peso de las costumbres y la fuerza de los prejuicios. Han sido obligados a mantener inmóviles sus cabezas y sólo ven las sombras. ¿Acaso ésto no pasa en nuestra sociedad? Somos invadidos por un montón de información que nos incita a la competencia, a alcanzar mayor logro social y que se manifieste en consumismo y progreso, a vivir luchando con el vecino para ser el mejor. Ya no vivimos cuidándonos unos a otros sino unos de otros. Muchos sienten en el aire el poder de una mano negra actuando y manipulando para que todo siga así… quizás tengan razón, a algunos les interesa mantener las cadenas y seguir alimentando la ilusión generando un progreso sin sentido, pero ellos como titiriteros también comparten la función de las sombras en la caverna… vivimos en una cultura hedonista que pareciera creer inconcientemente en la inmortalidad, sabemos de la muerte pero nadie creen en su propia muerte, vivimos evadiéndola satisfaciendo los sentidos sin ver más allá, sólo dejándonos guiar por la ilusión de las sombras.



Nuestra sociedad debido a la ilusión, a estar atados al mundo sensible ha cometido grandes calamidades contra sí misma y se vive pensando que el mundo es un gran terreno del cual el hombre debe todo conquistar, con un afán expansivo por abarcar todo, sin entender nada, obsesionado por tener todo bajo su poder y bajo sus parámetros, como un cáncer dentro de un organismo, y el daño es evidente. Somos el animal más dañino y exterminador del planeta, pues arrasamos con todo a nuestro paso y creemos que todo está a nuestra disposición para el festín de la vida, sobreexplotando la naturaleza y sometiendo a los animales a un exterminio especista. Nos comportamos de forma ignorante y violenta al sólo ver las sombras de la caverna.


En la vida actual el mercado nos devora y el amor al dinero compite con el amor a nuestros semejantes, a nosotros mismos y los reales valores, pues se adora lo que se vende. Es increíble cómo un papel que denominamos preciado como el dinero se apodere de toda nuestra energía y trabajemos como esclavos hacia él. Esto sin duda es por estar atados a las cadenas.


La caverna de los prisioneros representa el lado oscuro, simboliza la ignorancia y el oscurantismo, es el sentido común y la opinión apoyada por nuestros prejuicios y creencias. En el tiempo de Platón, la ciencia era una herramienta para liberarse de las cadenas y conocer mejor el mundo sensible como trampolín para llegar al mundo insensible, más allá de la materia. Hoy la ciencia no logra convertirse en la gran herramienta que debe ser, en la búsqueda del mas allá, moldea sus conocimientos y guía sus estudios a través de un paradigma que alimenta y moldea para sí misma, progresando y formando sus propias herramientas. Las ciencias han caído también en la caverna. La experimentación empírica, método favorito de las ciencias, se deja guiar por lo que los sentidos perciben, las sombras, sólo un fragmento de la realidad dejando de lado el mundo insensible que sólo con el alma se puede alcanzar. Por ello es muy importante la visión del hombre que se ha liberado de las cadenas, el filósofo, respecto a la real trascendencia y efectividad de la ciencia.






Así entramos cegados por nuestro saber en el drama de la condición humana, el de las experiencias inmediatas sin llegar al saber auténtico. La ignorancia parece una enfermedad cuya curación es difícil, pero se puede sanar. El hombre puede liberarse de las cadenas, el hombre que empieza su liberación tiene que empezar por mirar las sombras, luego los reflejos, después los objetos, para después observar el cielo y el sol (ascensión dialéctica) del mundo sensible de las sombras y los objetos al mundo de las ideas, pues sólo con el alma se puede llegar al cielo y al saber absoluto.



Hombres y mujeres por igual son prisioneros en la caverna. Durante un largo tiempo la mujer ha sido doblegada por la fuerza de las costumbres menoscabada por un rol social que duerme su alma, simplificándola en cuidadora del hogar, posesión de los hombres, etc. En general desplazadas a roles de menor importancia. Las mujeres que tratan de cambiar esto generalmente optan solo por un lugar mas importante en la función, buscan mediarse del poder de la mayor forma posible, con los medios convenientes a su medida, ya sea convirtiéndose en una fantasía sexual codiciada (estereotipo peligrosamente de moda en la juventud), o una “mujer fatal” que tiene mayor privilegio, o todo se le perdona por su encanto y sensualidad. En un mundo de hegemonía masculina donde los cumplidos que satisfagan los modelos varoniles siempre será beneficiosos. Algunas mujeres mas dotadas de inteligencia, buscan el éxito del status mediante su intelectualidad alcanzado así profesiones con “bien visto” social pero siguen manteniéndose en la caverna, cegadas por los ecos y reflejos de las sombras. Evidentemente no todas las mujeres viven dormidas por las sombras, muchas ya conocen la luz del sol y están en plan de ayuda con sus hermanos prisioneros. Pero el voluminoso peso cultural de su rol, aferra las cadenas desde muy temprana edad a todo su género, asiendo más difícil así su liberación.


En el último periodo el panorama ha cambiado y la mujer ha logrado romper el molde social al cual había sido sometida por un largo tiempo. Ha emergido la fuerza femenina por todo el planeta, ganando espacios en todo ámbito social, recuperando un lugar el cual siempre la ha correspondido, de la mano junto al hombre, equilibrando, comandando la conciencia universal divina, propagando la luz y la idea del bien a toda la existencia en vibración trascendental. Platón en “La Republica” nos habla de la importancia de tratar a la mujer por igual con el hombre, educándolos de igual manera, hasta preparándola para la guerra de igual forma que a los hombres, incluso las muestra capaces de gobernar aquel estado perfeccionista de la republica de Platón.

Algunas corrientes espirituales y guías del espíritu, comentan de una gran transformación energética que sucede cada largas eras de humanidad. Que ahora esta por ocurrir, trayendo un cambio de evolución de nuestra conciencia espiritual y esta vez será el turno de la mujer guiar este gran cambio. Talvez la mujer tenga mejor suerte en guiar a la humanidad fuera de la caverna, quizás su energía materna y su poderoso don gestador de la vida, logre llegar al alma de todos sus hermanos, que podrían ser sus hijos, y los libere de la ilusión de las sombras. Si el hombre ha dominado esta larga era resaltando con fuerza el poder del cuerpo, quizás el dualismo femenino logre resaltar el lado del alma trayendo el mundo de las ideas.





La liberación de la ilusión pasa por el camino de dudar, cuestionar las cadenas y ver más allá fuera de la caverna, la luz. El hombre cuando sale, es sobrepasado por la luz, encandilado y puede que prefiera volver a la caverna, pero si logra ver en la luz ya no dudará del bien y obrará en bienaventuranza, tendrá la idea del bien, soberana productora de poder y de conocimiento que tiene quien quiera ser sabio.





El papel del hombre libre es ayudar en el camino de liberación de las cadenas a los hombres que siguen prisioneros, animarlos en el duro camino utilizando el cuestionamiento, la paradoja, para ir en contra de la opinión del sentido común. A los hombres en su ignorancia los desestabiliza, ayudándolos a tomar conciencia del papel de sus juicios, filosofar es salir del montaje de la realidad, a través de la reflexión llegar al principio de las cosas, que debe ser completado con el espíritu. Entonces el liberado debe bajar a la caverna para ayudar a sus compañeros para que dejen sus ilusiones. Le costará acostumbrarse a la oscuridad, el poder de las sombras, serán vistos por los prisioneros de forma enjuiciadora, incluso pueden llegar a actuar violentamente, por tratarse de un loco que ha sido dañado por la luz, que sus ojos nos estaban preparados para la luz. Esta historia parece repetida en la humanidad y el referente más simbólico es Jesucristo, que nos dice: “ámense los unos a los otros como yo los he amado a ustedes”. Lo trataron de apiedrar y luego crucificaron, por no estar preparados para aceptar la verdad de que todos somos uno.


El saber del filósofo será visto como subversivo por la sociedad y sus costumbres. La filosofía es una actividad de cuestionamiento y no tiene nada que ver con un saber ya elaborado es más bien una actitud crítica sobre nuestras reflexiones. Conocer, aceptar lo nuevo y asombrarse frente a eso. Reconociendo los errores el filósofo conoce sus límites y se pregunta por el mundo, obteniendo así la sensatez. La filosofía no es una elite reservada, todos como humanos podemos alcanzar la filosofía y ésto se logra manteniendo una mirada cuestionadora de la realidad, un espíritu crítico que trascienda los sentidos comunes.




En esta época para liberarse de la ignorancia hay que luchar contra el gran impedimento del hombre moderno, la pereza. Aquella inercia que nos mantiene en la función de las sombras. Nuestras cadenas de costumbres y creencias heredadas desde el nacimiento por la sociedad nos aferran a la ilusión, y nos enturbian la visión sin alcanzar la fuerza para liberarse del cautiverio. Así los hombres se mantienen ocupados en placeres pasajeros, vicios y alejados de la muerte aferrados a sus egos proyectados en futuros inexistentes donde son inmortales.


El hombre al estar liberado podrá ver el sol y mas allá de la imagen del sol sino el sol en sí mismo. Como el dador de vida creador del mundo y las estaciones, una verdad más allá de la simple imagen del sol. Cuando el hombre entiende la idea del bien, como los rayos del sol alimentan a todos los seres vivos, siempre intuirá de forma sabia el camino superior hacia la evolución de su ser, estado natural que busca el espíritu, como cáliz de la energía divina presente en cada átomo del universo. El hombre liberado podrá encontrar su verdadera identidad, que logrará siendo el receptor, mediante la conciencia, del todo absoluto infinito de la existencia.




El papel del real buscador de sensatez a través de la filosofía, es guiar a sus hermanos y en la actualidad cuestionar el papel de la ciencia y el progreso, buscando la verdad de la real ciencia como puente hacia la evolución de la humanidad. Sin dejarnos caer en la ilusión, alejándonos de los males del alma que inducen el mal del mundo. Cuestionando la cotidianidad de la sociedad, la gente puede despertar del estado de automatización que nos hace robotizar el alma con la fuerza de las costumbres. Mediante el despertar el hombre puede alcanzar su don divino de la creatividad, percibiendo desde otra dimensión la realidad, la replantea en novedad, reconstruyendo la realidad, manifestando así el poder y la trascendencia del observador en la existencia hacia la muerte. Una cultura educadora del alma guiándola al mundo de las ideas, puede ser la real fórmula para liberar a la gran cantidad de prisioneros que se encuentran en la caverna en la era moderna. Aquello puede ser el gran desafío moral de todos los que han intuido el bien por los rayos del sol.









sábado, 12 de julio de 2008

Crítica a La Carretera de Cormac McCarthy




El escenario es desolador: en un Estados Unidos post-apocalíptico un padre junto a su hijo van empujando un carrito de supermercados – en donde llevan sus pocas pertenencias – por una silenciosa y perturbadora carretera con destino a la costa, al sur, para huir del frío.


A grandes rasgos ese sería el argumento de la última novela de Cormac McCarthy: La Carretera (2007) ganadora del prestigioso premio Pulitzer. Hablando de premios y para refrescar un poco la memoria, no hace mucho la película No hay lugar para los débiles (la horrorosa traducción latina de No country for old man) dirigida por los Hermanos Cohen se llevó la estatuilla de la mejor película en la versión recién pasada de los premios Oscar, la cual está basada en la novela del mismo nombre de Cormac McCarthy. He aquí al reemplazante natural de Paul Auster – en sentido de boom - y que posee el desquiciado hermetismo que tanto nos gusta de los narradores norteamericanos, sumándose a J.D Salinger y Thomas Pynchon quienes se han borrado del mapa y su única conexión con la realidad es presentada en forma de novela.


Al despertar en el bosque en medio del frío y la oscuridad nocturnos habían alargado la mano para tocar al niño que dormía a su lado. Noches más tenebrosas que las tinieblas y cada uno de los días más grises que el día anterior


Así comienza La Carretera, esa es la atmósfera del espacio en el que se encuentran sobreviviendo padre e hijo, de los cuales no sabemos sus nombres ni prácticamente nada de su pasado, salvo el ambiguo flash back que el narrador nos entrega sobre el posible suicidio de la madre y esposa de nuestros protagonistas, al no ser capaz de soportar la tierra baldía en que se ha transformado su hogar.

Este recuerdo a la larga nos sirve para calcular que el mundo civilizado se ha extinguido hace unos 10 años – ya que el niño ha nacido un poco antes de esto – han muerto la mayoría de las personas, llueve sin parar – una temporal más gris que nunca- y se han extinguido cualquier clase de animal o vegetal que conociésemos. El hermetismo del narrador poco y nada nos entrega acerca de la razón que ha acabado con el mundo, aunque se dan algunas luces, que podría haber sido por un holocausto nuclear. Para lo que esperaban una novela llena de zombies y extraterrestres- como cualquier holocausto visto por Hollywood – olvídelo, en La Carretera sólo veremos humanos comunes y corrientes – como tú y yo – que practican el canibalismo para no morir de hambre en un mundo que, honestamente, ya no vale la pena sobrevivir por él.

Las cartas ya están sobre la mesa: recibimos el mínimo de información de parte del narrador, sólo tenemos la punta del iceberg y dependerá de nosotros -como lectores- construir, interpretar y especular lo que esconde McCarthy.

Ahora nos unimos junto a la pareja de protagonistas en su viaje con destino a la costa, no sabemos cuál es la razón que lo motiva a ir hacia allá ¿Tendrá aún esperanzas? Él ya ha perdido todo tipo de esperanza, lo único que lo motiva a seguir sobreviviendo es proteger a su hijo de la presencia de terceros. Ese se transforma en su principal objetivo.


- Tenemos que apartarnos de la carretera

- ¿Por qué, papa?

- Alguien viene

- ¿Los malos?


La construcción de la novela utiliza constantemente este tipo de diálogo para mostrarnos la interacción entre padre e hijos y como a lo largo de la novela se va desgastando esta relación con la ausencia del diálogo, el fin más próximo del lenguaje.

Otro rasgo estilístico interesante es el narrador neutro que sostiene a la novela; sus descripciones del espacio o las acciones que se van ocurriendo son relatadas como si estuviéramos leyendo una película: palabras como imágenes en movimiento.

La economía de la prosa de McCarthy cercana al minimalismo de Ernest Hemingway nos permite seguir un relato objetivo, pero esa frialdad matemática de narrar no será impedimento para transmitirnos la angustia, el miedo, el hambre y el frio de los protagonistas, logrando que el lector comienza a sentir como ellos, transformándose en uno más de los sobrevivientes.


Se sentó en la carretera a mediodía con la mejor luz que iban a tener y cortó las suturas con las tijeras y devolvió las tijeras al botiquín y sacó las pinzas. Procedió a arrancar de su piel los pequeños hilos negros, presionando con el pulpejo el dedo gordo. El chico lo observaba sentado en la carretera. El hombre sujetó los extremos de los hilos y con las pinzas lo fue sacando de uno en uno. Puntitos de sangre. Cuando hubo terminando guardo las pinzas y tapó la herida con gasa y luego se levantó y se subió el pantalón y le pasó el botiquín al chico para que lo guardara.


De esa forma opera el narrador: se preocupa de detallar minuciosamente todos los movimientos del monótono vagar de los protagonistas con extensas frases que las conecta a través del ilativo “y” en vez del uso de las comas u otro signo de puntuación, permitiendo de esta manera que la narración adquiera otro ritmo. Este recurso que utiliza McCarthy cumple el rol del paso de una escena(o secuencia para ser más precisos) a otra que es característico en la narración cinematográfica, dando como resultado imágenes en yuxtaposición que enriquecen el relato literario.


Pareciera que la humidad después del fin ha vuelto al comienzo. A la época primitiva donde quien lleva el fuego tiene el poder. ¿Será ese nuestro destino?


La carretera es de esas novelas que uno se niega a terminar, dosificando en lecturas de quince páginas diarias para mantenerse el mayor tiempo posible en ese ahogante universo. De una u otra forma somos como los sobrevivientes, nos sentimos especiales por el sólo hecho de estar ahí. Nadie puede negar que por su cabeza no ha pasado esa sublime fantasía de ser el último hombre en pié de lo que quedó del mundo.

viernes, 11 de abril de 2008

Una mirada a Kureishi a través De Ostornol


Por José Pedro Jarpa


Antonio Ostornol nació en Santiago de Chile en 1954, es autor de la novela de culto El obsesivo mundo de Benjamín, estudió pedagogía en castellano en la Universidad Católica e hizo un magíster en la prestigiosa Universidad de Paris, Nouvelle Sorbonne. Hoy es el Director de Estudios de la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae. Teníamos media hora para hacer la entrevista, todo resultó perfecto, él conoce muy de cerca la obra de Kureishi y tiene gran predilección por los autores posmodernistas anglosajones, su taller de novela fue el camino que me llevó a Kureishi. Dato no menor, si pensamos que se ha transformado en uno de mis novelistas de cabecera.



¿Qué le llama la atención de la obra de Kureishi, y cuál cree que ha sido su aporte a la literatura?


Kureishi tiene dos grandes aportes en el punto de vista de los mundos que construye.


Primero con el proceso de integración de este mundo más globalizado, el fenómeno de las migraciones contemporáneas, estas mixturas que se conforman en este mundo desarrollado con el mundo subdesarrollado con toda la problemática social , económica , cultural , religiosa , y las grandes cuidades como estas especies de grandes maquinas de construir seres humanos van integrando todo eso preferentemente El buda de los suburbios es una grande novela de integración , junto con ser una novela de crecimiento y desarrollo del personaje , esto de novela de adolescentes que se van haciendo hombres , pero es también la iniciación a mirar este proceso de integración de este personaje que ya no está en ninguno de los dos mundos y tiene que integrarse. El abrir las fronteras.


Y segundo es permitirnos a acceder a los lectores a la naturaleza de la vida contemporánea, saliéndose del ámbito social, es el ser humano después de los grandes cuentos, el hombre posmoderno donde se entra a una narrativa intimista, se puede jugar con el titulo: Intimidad es una "novela intimista" que lo que busca es meterse en el corazón de la vida cotidiana de un personaje, un personaje común y corriente. La gran gracia de Kureishi es poner sobre el tapete ese discurso no dicho de la sociedad contemporánea.


Otro gran aporte en el ámbito más literario sería recuperar el lenguaje de la calle, su narrativa esta hecha con el lenguaje del día a día es una persona que habla como cualquiera, y tiene muchos referentes de la cultura pop mezclando con la cultura clásico lo que le permite armar una juguera de elementos logrando que su literatura sea más amplia y abierta.


¿Qué diferencias encuentra en términos estilísticos, temáticos y tratamiento del personaje entre las novelas El buda de los suburbios e Intimidad?


Son dos novelas de concepción global diferentes en El buda de los suburbios hay una mirada amplia desde los ojos del personaje se mira el mundo y el mundo se abre, para los lectores el personaje es como una luz que se va entrando y saliendo en los distintos puntos y nos va mostrando cosas.En el caso de Intimidad el vector es hacía dentro, partimos en un situación objetiva y el discurso va metiendo hacia adentro al personaje, nos vamos cada vez mas hacia ese mundo de discusión interna del personaje con su entorno , y lo exterior es mucho menos relevante.Creo que mantienen un lenguaje muy parecido, no hay una diferencia estilista. Se reconocen las diferencias propias de los personajes en El buda de los suburbios se recoge más el discurso juvenil, en Intimidad ya han pasado 20 años, es un adulto joven con hijos que está mirando desde otra posición con un lenguaje más completo pero que corresponde al equivalente del joven pero hablando desde un tipo de 40 años, esa es la diferencia.


¿Uno podría mirar a todos los personajes de Kureishi como uno solo que van madurando con el tiempo?


Uno podría pensar que pudiera ser así, aunque en Intimidad no está marcado el tema racial; él es un londinense de clase media, y no tiene ese gesto racial del narrador de El buda de los suburbios.


¿De qué manera ve reflejada la filosofía en los personajes y en las temas en la obra Kureishi?


Puedo decir probablemente que los personajes tiene una actitud que se van adscribiendo más que a la filosofía del pensamiento duro y analítico a una filosofía de vida, tú tienes en El buda de los suburbios al padre como una gran postura de vida, es una manera de plantarse a la realidad con este mundo que se construye de integración más amplia. En cambio los puntos esenciales en los personajes en general de las dos novelas son más la visión degrada de la modernidad, es una filosofía utilitaria, es la filosofía que te permite pararte día a día, no hay una gran concepción.


Algo que si tengo claro que sus personajes encarnan la mirada claramente posmoderna , son personajes sin grandes proyectos , que no tiene una sola postura de la realidad , son personajes que se permiten cambiar , dudar , retractarse y sobre todo terriblemente honestos.


¿Es para usted El buda de los suburbios una novela de formación?, ¿En qué sentido?


Si, yo no conozco el impacto efectivo que haya tenido la novela en generaciones sea en representar una generación o ser un icono, pero tiene todos los atributos como para serlo perfectamente podría ser el equivalente a El guardián en el centeno de Salinger


o Menos que cero de Bret Easton Ellis está en esa línea podría haber mucha gente que ahora tiene entre 40 y 50 años que vivió esa época se sienta identificado con lo que se relata en el buda de los suburbios.


Kureishi en la revista de libros, edición del viernes 31 de marzo 2006, dijo lo siguiente: "Me gusta cualquier escritor que cuente historias humanas, las que son más sobre personajes que sobre hechos". ¿Usted con cuál se queda, con las historias de los hechos o de las de personajes?


Yo creo que es una disyuntiva falsa, eso está más dado en como a uno le vienen las historias, de qué manera se te instalan, hay escritores que por su mirada y por su forma de acercarse a la realidad se centran más en el mundo de los personajes, hay otros que están más en la acción, una novela no es más novela porque es más en personajes que en acción, eso tiene que ver con la interacción entre el escritor y el mundo.


Si yo miro mi trabajo podríamos decir que estoy más cerca de las novela de personajes que de las de acción.


El punto es que cuando tú sientes lo que quieres comunicar, se puede armar teniendo como eje la construcción del personaje y la historia, si no tienes muy buenos personajes y una historia interesante no tienes novela.


La mixtura de auto-biografía y ficción en la narrativa de Kureishi, ¿lo confunde o le ayuda a cerrar cabos en la lectura de sus libros?


Creo que si hay coincidencias biografías que no las sé porque no he leído de la vida de Kureishi, no le aporta ni le quita nada a sus novelas, yo creo que las novelas de Kureishi son completamente autosuficientes, podría ser pura ficción y va a funcionar porque conoce el mundo o podría ser pura biografía y tal como está escrita funciona perfecto en una novela.


Nada garantiza que el lector conozca la vida del escritor y tampoco el modo en que la biografía se traslada al texto es completamente lineal.


¿Cree que la novela Intimidad abrió un camino no explorado en la literatura al poner la masculinidad en crisis?


La verdad no tengo referencias respecto a como fue su inserción en la historia, porque el tema que aborda está atravesando toda la literatura contemporánea. Kureishi aporta a la temática se instala bien en ese mundo, es bastante radical en esa postura.


En Intimidad este cambio absoluto de asimetría donde la mujer toma un rol de proveedora estable y él está instalando en la crisis emocional. Esta novela tiene que ver con el rol masculino, con el amor, con la pareja como institución con una mirada súper poco gloriosa, aquí el matrimonio no es glorioso es una cosa turbia y gris, pero necesaria.


¿Con qué escritor del British dream team (Julian Barnes, Martin Amis, Ian McEwan, Kazuo Ishiguro) encuentra semejanzas con el estilo de Kureishi?


No los he leído a todos, pero con McEwan y Amis tiene esa relación que sus novelas están totalmente integradas en la vida corriente, común, cotidiana, urbana, gris y anónima.


¿Entonces, ellos serían los representantes del "realismo sucio" Ingles?


Algo así, son los que están tomando la vida de los anti-heroes, aquí los héroes de estas novela su única gracia es que sobreviven a la cuidad.


Como escritor, ¿Qué elementos de la narrativa de Kureishi le han sido útiles?


Por sobre todo la envidia (sonríe) que te provoca que te dan más ganas de escribir, me fascina como escribe Kureishi es un autor que me emociona y me identifica muchísimo. Otro punto que rescato es esa claridad que tiene para narrar, en mi caso es diferente por esto de ser un autor latinoamericano medio barroco, ojalá pudiera tener esa simplicidad de la frase mínima y precisa de Kureishi en donde condesa y contiene una cantidad de información tremenda, potente y dura. Trato de hacerlo pero la mayoría de las veces no lo logro.







jueves, 10 de abril de 2008



CONCIENCIA CHAMÁNICA
Ralph Metzner

Como psicólogo, me he dedicado a los estudios sobre la conciencia, entre ellos los de estados alterados provocados por drogas, plantas y otros medios, durante más de treinta y cinco años. Mi interés se dirigió más bien a las plantas alucinógenas* o “psicoactivas”, que tienen una larga historia en las sociedades chamánicas y no tanto a las poderosas drogas descubiertas recientemente, las que a menudo entrañan riesgos desconocidos. En los últimos tiempos, he visto renacer el interés por el chamanismo y las plantas sagradas como parte de una búsqueda, que hoy tiene lugar en todo el planeta, que apunta a renovar la relación espiritual con el mundo de la naturaleza. En las sociedades chamánicas – o sea, aquellas en las que se admite la realidad de otros mundos, inmateriales - se ha prestado siempre considerable atención al cultivo de una relación perceptual y espiritual directa con los animales, las plantas y la tierra misma en toda su magnífica variedad. Nuestra moderna concepción materialista, con su énfasis obsesivo en el progreso tecnológico y el control y explotación de lo que denomina “recursos naturales”, se ha disociado casi por completo de esa conciencia espiritual de la naturaleza. Esta escisión entre la espiritualidad humana y la naturaleza hunde sus raíces en la antigüedad, pero una de sus fuentes esenciales fue el surgimiento de la ciencia mecanicista en los siglos XVI y XVII. La resurrección de las creencias animistas, los movimientos de la ecología profunda y la eco psicología, así como el renovado interés por las prácticas chamánicas, como el uso de plantas alucinógenas o “enteógenas” (del griego enthéo, inspiradas por la divinidad)* representa una reunión de la ciencia y la espiritualidad, que habían estado divorciadas desde el siglo XVII. Muchos de los elementos que pueden hallarse en la literatura antropológica sobre el chamanismo y el uso de plantas alucinógenas, también aparecen en las experiencias de las personas que ingieren tales medicamentos dentro de un marco religioso o terapéutico. Procederé a enumerar dichos elementos: 1. El lugar y el marco, el contexto y la intención con la cual se lleva a cabo la experiencia son determinantes. Esto ya había sido comprobado en las investigaciones psicodélicas de la década del sesenta. 2. La experiencia puede ser sanadora tanto en el planto físico como en el psíquico y el espiritual. Esta sanación incluye ser en primer lugar desmembrado, destruido o “matado” y luego reconstituido con un cuerpo más sano y fuerte. El desmembramiento es un rasgo clásico en las curaciones chamánicas de todo el mundo. Por otra parte, los tres “planos” a que me refiero son conceptos derivados de un análisis: en la experiencia real, esos planos no están separados sino que son coexistentes y simultáneos. 3. La experiencia puede dar acceso a un conocimiento oculto: es su aspecto de diagnóstico, adivinación o visión. De ahí que la gente llame a estas plantas “maestras”. 4. Se siente y percibe que uno tiene acceso a otros mundos no materiales, a los que se designa de diversas maneras: mundos internos, mundos espirituales, “el más allá”, la realidad aparte, la otra realidad. Dicho acceso puede lograrse mediante un viaje hacia ese mundo, o bien los seres espirituales de éste aparecen en nuestro mundo, o las fronteras habituales entre éste y el otro se diluyen y se vuelven permeables. 5. La experiencia puede incluir la percepción de seres espirituales no materiales, normalmente invisibles. Se reconoce su asociación con determinados animales, plantas, árboles u hongos, o con ciertos lugares. Puede implicar también que uno se identifique con dicho espíritu o se transforme en él. Se percibe que la visión y la sanación son producidas por dichos espíritus o con su ayuda. 6. Un elemento esencial para provocar experiencias alucinógenas es escuchar música o cantos, o cantar uno mismo, lo que brinda apoyo para atravesar el flujo de las visiones e impide que uno se quede “estancado” o que sea detenido por fenómenos ya sea seductores o aterradores. 7. Las ceremonias tradicionales se llevan a cabo siempre en la oscuridad o con muy poca luz; aparentemente, esto facilita que surjan las visiones. Qué significa que gran cantidad de personas vuelva a estas antiguas tradiciones espirituales y de sanación en un mundo como el actual, donde predominan las corporaciones financieras multinacionales, las computadoras y las redes electrónicas ? Es bien sabido que el sistema industrial capitalista que hoy domina económica y políticamente el mundo está devastando los sistemas de sustento de la vida en la biosfera y desgarrando el tejido mismo de la vida en el planeta. Por la experiencia de millones de individuos del mundo occidental con los sacramentos alucinógenos, así como con otras prácticas chamánicas, estamos asistiendo al resurgimiento de la antigua cosmovisión integradora que ve en toda manifestación de vida una red interdependiente de relaciones que debe ser cuidadosamente protegida y preservada. El uso respetuoso de la medicina de las plantas enteógenas en contextos espirituales o terapéuticos puede cumplir un papel enormemente significativo en esta dirección. * utilizo los adjetivos “psicodélico”, alucinógeno y “enteógeno” como sinónimos. Hay quienes rechazan el término “alucinógeno” argumentando que una alucinación es una percepción ilusoria y que, en rigor, estas plantas no provocan alucinaciones. No obstante, el significado original del término latino “alucinare” es “vagar por la propia mente” y a mi juicio la metáfora del “viaje” o “recorrido” por el espacio interior es muy apropiada para describir la experiencia que inducen estas substancias. Por lo tanto, creo que el término “alucinógeno” debe ser rehabilitado. Basado en una exposición del autor en la conferencia de la Asociación Transpersonal Internacional llevada a cabo en Manaos, Brasil, en mayo de l996.